Imagen vrs Anti-Imagen

Escrito por Manolo Marroquín

La imagen importa. Hace muchos años, durante los años antes de la famosa Revolución Francesa,la reina María Antonieta experimentó una histórica crisis de imagen producto de sus celebres pero desafortunados comentarios que hacían referencia al clamor de un pueblo que tenía hambre. Cuando consultó con uno de sus consejeros, sobre el por qué protestaba la gente, este le respondió que no tenían pan y ella irónicamente concluyó “entonces que coman pasteles”.

El resultado de la crisis todos la sabemos y ella enfrentó las consecuencias de su impopular imagen. Hoy eso es parte de la historia pero deja una importante lección, para empresas, marcas y personas que tienen la responsabilidad de construir su propia imagen ante su comunidad y mercados.

La imagen va mas allá de los factores cosméticos de la marca e institución, que aunque son muy importantes no lo son todo. La importancia real de la imagen se sustenta—en lo que yo llamo—“Acuerdo de Percepción Confiable”. Y esto significa construir la imagen de credibilidad en los mercados que son importantes, en base a lo que la marca o institución representan positivamente y en completa armonía con que las personas creen o pueden llegar a creer.

Construir y moldear una imagen es importante. Pero lo mas importante es lograr que esa imagen alcance el reto de la credibilidad. Y eso no solo se logra repitiendo lo mismo muchas veces. De hecho, todo parte principalmente de la capacidad de iniciar una relación de confianza con nuestro público en base a algo que me cree, que siente auténtico y que abre la brecha a un camino de construcción de la credibilidad.

Repetir algo—muchas veces—que desde el principio no se cree,  es tan perjudicial a la imagen como equivocarse ante las cámaras con una desafortunada declaración. Es hacer sentir al mercado engañado y eso es igualmente perjudicial y constructor de Anti imagen.

En contraste con lo mencionado, la imagen debe ser esencialmente proactiva y cultivada estratégicamente, como si se tratase de sembrar y cosechar en un campo fértil donde el resultado final es la credibilidad. La anti-imagen es todo lo contrario, de lo que queremos construir a nivel de percepción por omisión, descuido de los factores externos no relacionados a una marca que indudablemente pueden influir en la percepción de una audiencia mientras el reparar la anti-imagen no solo involucra una buena percepción, sino que se requiere enfoque y pensamiento sistemático para comprender los eventos externos que influyen la percepción de una audiencia, no limitadas a la marca e institución.